El 26 de enero fue un día muy importante para los
bolivarenses y para los venezolanos en general, tal día como hoy, en el año
2001, fue inaugurado en la región el primer instituto universitario de
tecnología, el cual vino a llenar un importante espacio educativo que estuvo
por décadas, vacío. Esta idea genial, producto del consenso del gobierno del
presidente Hugo Chávez, fue la respuesta a la necesidad de contar con una
institución de educación superior que respondiera a la elevada población
flotante y creciente demanda estudiantil de la región.
Previamente se hizo un estudio de factibilidad en la región, tomando en cuenta las necesidades profesionales, se contabilizaron las ofertas y demandas del mercado laboral; se investigó que tipo de ofertas académicas ofrecían las instituciones de educación superior en la región y lo más importante, cuáles eran los planes de desarrollo local, regional y nacional tanto de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), como de la Gobernación del Estado Bolívar, entre otros.
El paso siguiente fue conseguir el personal docente que habría de iniciar la formación del alumnado, para esto se hizo una primera preselección entre 2160 aspirantes y el 27 de noviembre del 2001 tuvo lugar el acto oficial de inicio de actividades académicas y ese mismo día comenzó el curso de actualización de conocimientos, con el propósito de explorar habilidades, destrezas y conocimientos esenciales para cumplir con los requisitos de una carrera a nivel superior.
Esto hizo posible que para el 01 de abril del 2002, con 487 alumnos, se dio inicio al primer semestre académico, que culminó el 23 de julio de ese mismo año. El 02 de septiembre, con 180 nuevos estudiantes, asignados por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), comenzó el segundo semestre del 2002, para una matrícula total de 651 bachilleres. En febrero del 2003, un total de 220 bachilleres se incorporan al IUTEB, para dar inicio al primer semestre de ese año y el tercero en la historia académica de esta noble institución.
Lo demás es historia, una historia llena de logros y éxitos, en once fructíferos años hemos graduado 2.369 profesionales, cumpliendo la visión primigenia del instituto, “Promover la búsqueda de la verdad, la generación del conocimiento y el asentamiento de los valores transcendentales del hombre a través de la Docencia, la Investigación y Extensión, garantizando la formación de un profesional técnico crítico, actualizado, constructivo y pertinente que con su acción creadora coadyuve a elevar el desarrollo armónico que requiere la región Guayana en particular, y Venezuela en general”.
Esto es viable porque en estos años de trabajo constante no se ha perdido el norte primigenio, la razón fundamental de su existencia: garantizar la excelencia académica enmarcando la labor en las políticas del estado venezolano, respetando el eje fundamental que nos motiva: El bienestar del hombre, que viene inmerso en el proceso político de nuestro presidente, el Socialismo.
Eso llevó a evolucionar, tanto en el proceso educativo como en lo social. En lo educativo se implementaron los Programas Nacionales de Formación (PNF) en el año 2009, dándole una visión más amplia a la formación de los alumnos. Estos PNF están conformados para tener una duración de dos años para Técnico Superior Universitario (TSU) y cuatro para licenciatura e ingeniería, con posibilidad de proseguir hasta la especialización (postgrado). La reducción a cuatro años de un programa largo, que tradicionalmente dura cinco, se realizó a partir de dos criterios; primero, la formación en la práctica desde el principio, a través de proyectos en los cuales el estudiante se inserta desde el primer momento de su formación en proyectos prácticos vinculados a su área de desempeño y a la resolución de problemas; segundo, la articulación con el postgrado, que tiende a licenciaturas e ingenierías de un carácter más general, de tal forma que la especialización en un área más específica se realice en un nivel de postgrado.
En lo social es novedosa la vinculación directa de los y las discentes (persona que cursa estudios y recibe enseñanzas) con las comunidades y empresas en el área de desempeño profesional desde el inicio del programa. La educación está basada en proyectos y problemas, esto se logra estudiando los temas en el contexto de aplicación, superando la fragmentación curricular. Con ello se promueve activamente la articulación y cooperación solidaria entre las instituciones universitarias y los organismos del Estado, empresas y organizaciones sociales, en función de la pertinencia de la formación y la creación intelectual. Mediante los PNF se busca crear la movilidad nacional de estudiantes, profesores y profesoras; la producción, distribución y uso compartido de recursos educativos; así como también, la formación avanzada de profesores, profesoras y otros profesionales.
Hoy por hoy, sin temor a equivocarnos, se puede decir con absoluta responsabilidad, que el IUTEB está jugando un rol fundamental en la formación de la juventud venezolana contribuyendo con el adelanto tecnológico e industrial del país, esto es posible por la calidad humana de la gran familia iutebista, los docentes, administrativos, obreros y estudiantes, saben perfectamente la misión encomendada, pues es la misma en todos los 29 institutos de la nación: “Contribuir a la formación integral del futuro profesional, donde se integran los contenidos y experiencias en la consolidación y ejercicio de la ciudadanía democrática, la solidaridad, la construcción colectiva y la acción profesional transformadora con responsabilidad ética y perspectiva sustentable”.
Previamente se hizo un estudio de factibilidad en la región, tomando en cuenta las necesidades profesionales, se contabilizaron las ofertas y demandas del mercado laboral; se investigó que tipo de ofertas académicas ofrecían las instituciones de educación superior en la región y lo más importante, cuáles eran los planes de desarrollo local, regional y nacional tanto de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), como de la Gobernación del Estado Bolívar, entre otros.
El paso siguiente fue conseguir el personal docente que habría de iniciar la formación del alumnado, para esto se hizo una primera preselección entre 2160 aspirantes y el 27 de noviembre del 2001 tuvo lugar el acto oficial de inicio de actividades académicas y ese mismo día comenzó el curso de actualización de conocimientos, con el propósito de explorar habilidades, destrezas y conocimientos esenciales para cumplir con los requisitos de una carrera a nivel superior.
Esto hizo posible que para el 01 de abril del 2002, con 487 alumnos, se dio inicio al primer semestre académico, que culminó el 23 de julio de ese mismo año. El 02 de septiembre, con 180 nuevos estudiantes, asignados por la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), comenzó el segundo semestre del 2002, para una matrícula total de 651 bachilleres. En febrero del 2003, un total de 220 bachilleres se incorporan al IUTEB, para dar inicio al primer semestre de ese año y el tercero en la historia académica de esta noble institución.
Lo demás es historia, una historia llena de logros y éxitos, en once fructíferos años hemos graduado 2.369 profesionales, cumpliendo la visión primigenia del instituto, “Promover la búsqueda de la verdad, la generación del conocimiento y el asentamiento de los valores transcendentales del hombre a través de la Docencia, la Investigación y Extensión, garantizando la formación de un profesional técnico crítico, actualizado, constructivo y pertinente que con su acción creadora coadyuve a elevar el desarrollo armónico que requiere la región Guayana en particular, y Venezuela en general”.
Esto es viable porque en estos años de trabajo constante no se ha perdido el norte primigenio, la razón fundamental de su existencia: garantizar la excelencia académica enmarcando la labor en las políticas del estado venezolano, respetando el eje fundamental que nos motiva: El bienestar del hombre, que viene inmerso en el proceso político de nuestro presidente, el Socialismo.
Eso llevó a evolucionar, tanto en el proceso educativo como en lo social. En lo educativo se implementaron los Programas Nacionales de Formación (PNF) en el año 2009, dándole una visión más amplia a la formación de los alumnos. Estos PNF están conformados para tener una duración de dos años para Técnico Superior Universitario (TSU) y cuatro para licenciatura e ingeniería, con posibilidad de proseguir hasta la especialización (postgrado). La reducción a cuatro años de un programa largo, que tradicionalmente dura cinco, se realizó a partir de dos criterios; primero, la formación en la práctica desde el principio, a través de proyectos en los cuales el estudiante se inserta desde el primer momento de su formación en proyectos prácticos vinculados a su área de desempeño y a la resolución de problemas; segundo, la articulación con el postgrado, que tiende a licenciaturas e ingenierías de un carácter más general, de tal forma que la especialización en un área más específica se realice en un nivel de postgrado.
En lo social es novedosa la vinculación directa de los y las discentes (persona que cursa estudios y recibe enseñanzas) con las comunidades y empresas en el área de desempeño profesional desde el inicio del programa. La educación está basada en proyectos y problemas, esto se logra estudiando los temas en el contexto de aplicación, superando la fragmentación curricular. Con ello se promueve activamente la articulación y cooperación solidaria entre las instituciones universitarias y los organismos del Estado, empresas y organizaciones sociales, en función de la pertinencia de la formación y la creación intelectual. Mediante los PNF se busca crear la movilidad nacional de estudiantes, profesores y profesoras; la producción, distribución y uso compartido de recursos educativos; así como también, la formación avanzada de profesores, profesoras y otros profesionales.
Hoy por hoy, sin temor a equivocarnos, se puede decir con absoluta responsabilidad, que el IUTEB está jugando un rol fundamental en la formación de la juventud venezolana contribuyendo con el adelanto tecnológico e industrial del país, esto es posible por la calidad humana de la gran familia iutebista, los docentes, administrativos, obreros y estudiantes, saben perfectamente la misión encomendada, pues es la misma en todos los 29 institutos de la nación: “Contribuir a la formación integral del futuro profesional, donde se integran los contenidos y experiencias en la consolidación y ejercicio de la ciudadanía democrática, la solidaridad, la construcción colectiva y la acción profesional transformadora con responsabilidad ética y perspectiva sustentable”.
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